Del contencioso al acuerdo en mediación familiar. Encuentro entre profesionales.

Del contencioso al acuerdo en mediación familiar. Encuentro entre profesionales.

Así se titulaba el breve curso que hemos realizado el mes pasado en el marco de los Cursos de Extensión Universitaria de Las Palmas de Gran Canaria.

Mi objetivo: continuar en contacto con el mundo de la mediación e intercambiar experiencias al respecto con otros colegas. He de precisar que tengo el título de mediador  civil y mercantil, y como tal, figuro registrado en el Ministerio de Justicia.No  soy mediador familiar, pero me interesan los avances y experiencias que se dan en esta especialidad.

La mediación familiar en la regulación dada para Canarias por el Decreto 144/2007 de 24 de mayo por el que se aprueba el Reglamento de la Ley de Mediación Familiar requiere una formación específica y más amplia con un mínimo de 200 horas en diversas materias (no sólo jurídicas, sino también de psicología y resolución de conflictos)y un programa de prácticas , además de una titulación universitaria.

Esta especialidad es la avanzadilla de la Mediación y la que creo que será el germen de las suficientes experiencias para su extensión a otras materias.

Probablemente a partir de su extensión y resultados positivos en número y calidad de los casos resueltos (medida esta ultima por el cese de la conflictividad o su apaciguamiento) veamos poco a poco ampliar su aplicación a otros ámbitos materiales: civil, mercantil, contencioso, penal….
Lo cierto es que quizás haya que llegar a una masa crítica de casos, y a un apoyo decidido de los poderes públicos, un apoyo que ha sido en primer lugar económico. No nos engañemos. Si la mediación intrajudicial familiar está más o menos empezando a funcionar es porque se apuesta presupuestariamente por ella de forma que  no supone desembolso económico a los justificables y les permite explorar un camino que lima asperezas y procura implantar una cultura de diálogo en la resolución de conflictos.

Por las recientes palabras del ministro de Justicia, tal vez se esté pensando en incentivar la mediación civil y mercantil. El entramado de mediadores ya está. La sensibilidad entre los jueces también. El Consejo General del Poder Judicial presentó recientemente el manual para la mediación intrajudicial (ver y descargar aquí).

Solo falta un impulso que habrá de ser sobre todo de voluntad política.

El papel del abogado en el proceso de mediación. ICALPA.

El pasado jueves, 14 de Enero de 2016, se celebró en el Colegio de Abogados de Las Palmas una jornada sobre el papel del abogado en el proceso de mediación.
Presentó la jornada la magistrada Rosalía Fernández Alaya, miembro de  GEMME y coordinadora del Punto Neutro Pro Mediación de Canarias.
Los otros ponentes fueron D. Pascual Ortuño Muñoz, magistrado y profesor de la UPF de Barcelona y Dña. Carmen Varela Alvarez, abogada.
Se realizo un taller práctico, dividiéndonos a los participantes en tres grupos para trabajar sobre un caso real, al que se aplicó una metodología de estudio para disecciones los aspectos por separado (personajes, caracterización, acciones legales que eventualmente  se derivarían del caso, ….)
La puesta en común y comentarios de los ponentes, quienes habían dirigido los equipos, y las intervenciones de los asistentes, contribuyeron a una experiencia de aprendizaje significativo
De la intervención de los ponentes, intentaré realizar un pequeño resumen.
¿Por qué derivan los jueces a mediación ?, es la pregunta que Rosalía Fernández Alaya intentó responder.
Al respecto , encontraríamos:
-casos en los que la solución meramente jurídica no basta porque la sentencia no va a poner fin al conflicto
- mediación en los que se ve como método adecuado de solucionar muchos de los conflictos (y no como mera descarga de trabajo de los tribunales
Lo importante es lograr una solución integral para evitar litigios posteriores.
Para Pascual Ortuño, “antes del templo de la justicia, hay que pasar por el templo de la concordia”. Propugnó la mediación como un método científico de trabajo para llegar a acuerdos en lugar de plantear la negociación como condiciones de capitulación de la otra parte tras la “declaración de guerra” de la demanda. “No podemos llamar negociación a una simple llamada telefónica”.
Los tiempos de inseguridad jurídica, de hiperactividad legal, de globalización y de “autoritarismo” de la solución legal hacen necesaria la mediación.
Para ello , en la segunda parte de su ponencia nos recordó la ventaja temporal que nos llevan los sistemas jurídicos anglosajones.
Y para mover la reticencia que sigue suscitando la institución entre algunos compañeros de la abogacía se permitió ofrecer “consejos para abogados que no son partidarios de la mediación”, para que no obstante,vayan a mediación. Resumo algunos:
Lograr una suspensión de plazos
Pedir una mediación para aparentar buena fe
Utilizar la mediación para: focalizar el objeto de litigio, evitar sorpresas y conocer a la otra parte
Garantizar retroactividad de efectos a la fecha en que se solicita la mediación
Evitar gastos
Ofrecer a la otra parte una oportunidad para el diálogo.
Por su parte, Carmen Varela se refirió a la “Mediación como reto y oportunidad para la Abogacía”.
El principal problema es que la abogacía aún no cree en la mediación y debería deja de ver al mediador como un competidor.
En el abordaje de un caso se debería diagnosticar si es posible una mediación, asesorar al cliente sobre qué tipo de mediación o qué mediador elegir (disponer de una red de mediadores como v.gr. se puede disponer de una de peritos), establecer la estrategia con el mediador, asesorar al cliente sin interferir en la tarea del mediador y, sobre todo: supervisar los acuerdos antes de que el cliente firme el acta.
Recordó que todas estas actividades son minutables y que el haber fracasado en una negociación con la otra parte no impide el intento de la mediación que puede tener una oportunidad previa al litigio.
Posteriormente nos relató un elenco de momentos o casos en los que la mediación resulta de utilidad, todo ello desde su amplia experiencia en Derecho de Familia, recordándonos que en vía de ejecución hay muchos conflictos que no se arreglan en juzgados:
En sustracción de menores: para pactar las condiciones del retorno.
Incumplimientos de regímenes de visita.
Impagos de pensiones alimenticias
Reclamación de gastos extraordinarios, sobre todo de pequeña cuantía.
Recomendó pedir por “otrosí” la derivación a mediación intrajudicial y también incluir pactos de sumisión a mediación en los convenios de mutuo acuerdo.
Por último, y para acercar más los beneficios del mutuo acercamiento, se refirió a las habilidades de mediación que pueden resultar útiles para el ejercicio de la abogacía: empatía, reencuadre, técnicas de preguntas abiertas y cerradas, síntesis, confrontación, escucha activa, capacidad de controlar las emociones, capacidad de improvisación y la importancia de la comunicación no verbal.
En resumen, una jornada muy provechosa para los abogados de Las Palmas interesados en el desarrollo de la Mediación.